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Boletín Epidemiológico 2014

Bioseguridad: el mejor aliado en el control y prevención de enfermedades

 

La porcicultura en el país ha ido ajustando sus metodologías de producción liderando procesos integrales para el manejo productivo, en los que ha incluido protocolos documentados de estricto cumplimiento. Así mismo ha tenido en cuenta todos los factores que están implicados en el proceso de producción como son los recursos humanos, medio ambiente, nutrición, genética, sanidad, infraestructura, registro y análisis de información, etc.

 

En porcicultura las enfermedades pueden ser causadas por una amplia variedad de agentes patógenos como virus, bacterias, hongos o protozoarios las cuales están amenazando constantemente a las granjas por lo que siempre se debe estar alerta y estar preparado para que no afecten la productividad de la granja.

 

Entre los aspectos fundamentales para tener éxito en el negocio de la porcicultura, está en brindar las condiciones óptimas para que los cerdos estén libres de enfermedades y así puedan expresar su potencial genético y productivo, en este sentido los esfuerzos deben enfocarse en la prevención por medio de medidas de bioseguridad.

 

La bioseguridad es el conjunto de acciones y procedimientos que impiden la diseminación de una enfermedad entre y dentro de las granjas; es decir, se habla de bioseguridad externa en la que se impide el ingreso de nuevas enfermedades a la granja y de bioseguridad interna en la que se evita la diseminación de enfermedades dentro de la granja.

 

La implementación de un programa integral de bioseguridad en las granjas ofrece importantes ventajas ya que genera un efecto positivo sobre los parámetros reproductivos, mejor índice de conversión de alimento, de ganancia de peso, de uniformidad entre lotes, entre otros. También disminuye el uso de antibióticos, estabiliza sanitariamente la granja, mejora la calidad de la producción, disminuye el riesgo de enfermedades exóticas y emergentes, permite acondicionar medidas en bienestar animal sin olvidar que también interviene en temas de salud pública y por supuesto de inocuidad de la carne de cerdo y sus subproductos.

 

A pesar de que un programa de bioseguridad en una granja contiene aspectos generales, es importante considerar condiciones específicas propias de cada granja como su localización geográfica, distancia a otras granjas porcícolas, densidad de cerdos en la zona, conocimiento del estatus sanitario propio y de las granjas cercanas, exigencias en normatividad sanitaria y ambiental. También debe acoplarse con efectivos procedimientos de higiene y un programa de vacunación apropiado para la granja.

 

En un programa de bioseguridad se deben implementar herramientas que permitan identificar los puntos críticos del sistema productivo para poder establecer acciones para minimizar los factores de riesgo a las que se les hagan seguimiento para una mejora continua hasta alcanzar el ideal. Cualquier proceso debe ser medible y evaluable por lo que siempre debe ir acompañado por herramientas que permitan facilitar el análisis de los datos productivos de los sistemas porcícolas a través de un software y así lograr de manera general una mejor toma de decisiones aprovechando los recursos presentes en la granja.

 

La prevención ante la presentación o ingreso a las granjas de agentes infecciosos tiene importantes retos que día a día los porcicultores y los profesionales vinculados al sector enfrentan, por lo que cada granja debe conocer sus riesgos y mantenerlos bajo control con el fin de sostener y mejorar la productividad para continuar con la creciente evolución de la porcicultura en Colombia y poder ofrecer productos de alta calidad que cumplan con los requerimientos de los consumidores